viernes, 16 de agosto de 2024

June y John

El insomnio de esta temporada es decisión personal. Pasada la media noche enciendo el televisor. Sé que pasaré mucho tiempo tratando de elegir algo entre alguna de las plataformas que rento y pocas ocasiones aprovecho. Lo mismo de siempre, pienso después de treinta minutos. Pero un golpe de suerte me destella en los ojos: Walk the line. No lo dudo. La epifanía está presente.

Walk the line o Johnny & June, como fue conocida también, es básicamente la historia edulcorada del surgimiento, ascenso, caída, rehabilitación, recaída y amor de Johnny Cash, encarnado por Joaquín Phoenix. En la infancia del ídolo del country se detona un suceso tormentoso con el que va a cargar toda su vida. En contraste, su afición por June Carter se manifiesta gracias a la radio. Aún no lo sabe, pero Johnny está destinado a convertirse en un ídolo que lo llevará a conocerla en persona. Después de un golpe de suerte, Johnny logra grabar con una discográfica y salir de gira. En esas presentaciones conoce a June interpretada por Reese Whiterspoon. Los datos biográficos son casi exactos. En algunos momentos se reafirma la personalidad tormentosa de Johnny y en otros se engrandece su obsesión por June. Para hacer atractiva la película, se exageran situaciones que el espectador no pasará por alto. El tormento que vive el hombre entre dirimirse entre sus padres, su esposa y su vida de excesos, tiene como única solución el amor que siente por June, a quien se le retrata como el sostén del cantante a pesar de tener dos esposos antes de aceptar casarse con el Hombre de Negro.

La historia me resulta entretenida y me deja un buen sabor de boca. ¡Triunfó el amor! Pienso que todos mis amigos deberían verla y entender que no todo está perdido. Si Johnny pudo, nosotros también.

Paradójicamente el nombre de la película Walk the line, alude al éxito más grande de Johnny Cash inspirado por su primera esposa Vivian Liberto y no a June Carter.

Noches después, otro golpe de suerte me sitúa frente al documental June. Una historia que desmitifica a la June Carter retratada en la película Walk the line. En voz de su hijo, hijas, amigos, una hija de Vivian Liberto, músicos, historiadores y biógrafos, se sitúa a June como una mujer que tuvo que sobreponerse a sus dos primeros matrimonios y a la sombra de Johnny Cash para triunfar como artista. La grabación de sus dos últimos materiales a los setenta años detona una hermosa reflexión acerca de la importancia que tuvo esta mujer en la música country y la actuación. Al mismo tiempo, se le encumbra como una mujer que rompió esquemas y tradiciones dando lecciones a las mujeres de su tiempo.

El documental me resulta totalmente conmovedor pues se proyecta a una June sin el peso del apellido Cash (cabe resaltar que ella nunca usó los dos apellidos de sus primeros esposos). También se puede ver a una mujer divertida desde niña, ocurrente, a una genio y sobre todo, a un ejemplo de cómo se pueden romper esquemas sin temor a las consecuencias de los señalamientos. En las imágenes se muestra muy poco, casi nada, a Johnny Cash, aunque las menciones no pueden pasarse por alto debido a la importancia que June jugó en la vida del cantante.

El documental es hermoso y el final sencillamente conmovedor. Pienso que deberían verlo todas mis amigas y entender que June es un ejemplo que no ha sido estudiado, reflexionado y enarbolado adecuadamente. Si June pudo, ellas también.

Me falta ver My Darling Vivian, historia de Vivian Liberto, primera esposa de Johnny Cash para completar la versión que me he hecho acerca del Hombre de la Camisa Negra.

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