jueves, 29 de agosto de 2024

Buen viaje

Hoy, hace un año...

En la pantalla de mi teléfono apareció un número que permanecía intacto en mi memoria. No había un nombre o una fotografía para identificar a quien llamaba, pero los recuerdos y mi buena memoria supieron de quién se trataba

      - Hola. Oye, ¿sabes algo de Robert
    - Hola. Ayer temprano platiqué con él, antes de las 8:00 a.m. De ahí no se nada. ¿Ocurre algo?
     - Falleció

Hay amistades que se forjan por el cariño, las confidencias y una extraña conexión difícil de explicar. Durante los años que tuve el placer de conocer a Roberto, nuestra amistad fue casi virtual. He contado la forma en la que solía bromear con él cada cumpleaños o cada día de Santa Cecilia: le mandaba imágenes de un pianosaurio diciéndole que era el Rey del Beautiful. Después entendí que tenía un humor bastante ácido y eso ayudó al intercambio de bromas.

Durante el último año su recuerdo se mantuvo vigente y mi cariño hacia él se fortaleció gracias al contacto con su hermana Alejandra. Por ella sé que Roberto pudo salvarme de lo que ahora llamo "mi momento más humilde", pero no pasó. Me la aplicaste, amigo. 

En estos doce meses todavía no he logrado magnificar el cariño que sus múltiples amistades le profesaron, pero es grato saber que fue un sujeto muy humano del que todos guardan anécdotas y gratos recuerdos.

Mi abuela decía que el luto tiene caducidad. Que Ellos también se cansan porque entre lagrimas y recuerdos les impedimos descansar en paz. Que, sin embargo, el cabo de año es un ritual para decirle al ser querido que estamos en paz y que él debe estar en paz, que puede partir. Hace un tiempo Alejandra me confesó que cerraría la cuenta de Facebook de Roberto e igual daría de baja el número de teléfono que usó y a través del cual tuvimos contacto. Le dije que no lo hiciera. No sé si de manera personal y muy en el fondo sentía algún pendiente con Roberto y por eso, de mi parte, había cierta resistencia a soltar su memoria. Hoy creo saber el orígen de todo. Frente a esa situación únicamente puedo darle las gracias, creo que era un ángel como ese que interpreta Nicolas Cage.

Robert: a un año de tu partida, sé que me sigues protegiendo aunque me dejas seguir cometiendo errores terribles. Sólo te pido que me cuides a donde quiera que me meta y con quien me meta. Tu sabes.

Prosigue tu viaje en paz.

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