Venas Rotas Discos es un lugar pequeño, afable, pero con una vibra poderosa. Lo he visitado apenas tres o cuatro ocasiones y siempre tengo la impresión de no querer salir.
Hace unas horas regresé para la presentación de Nada que perder, libro de entrevistas de Jorge Tadeo en la que da voz a quienes han participado en el movimiento punk como activistas, músicos, promotores o desarrollando alguna actividad desde la filosofía del "hazlo tú mismo."
A mi arribo a Venas Rotas encontré pura camaradería en la banqueta. Jorge Tadeo disfrutaba de los reencuentros con sus viejos amigos y conocidos. Verónica Miranda y Alonso Vidal charlaban cálidamente mientras otros personajes, para mí desconocidos, compartían anécodtas de aquellos años en que todos realizaban una tarea con un mismo fin: fanzines, música, acción política, etc. Me uní a Verónica y Alonso justo Ruín Andrade comenzó con la entrega de libros. Me emocioné mucho al tener mi ejemplar en las manos. Minutos después, Jorge se acercó y me mostró la cuarta de forros. No supe qué decir. Sólo me limité a levantarme y darle un abrazo. Retomé mi asiento y comenzaron las fotos. Para el recuerdo, pensé. Mientras alguien captaba una imagen donde aparecemos Verónica, Alonso, Jorge y yo, tuve un dejavú. Una anécdota acerca de El Guadaña, recientemente fallecido, cambió el curso de las anécdotas. Todos teníamos algo qué decir acerca del cantante y líder de la banda Bostik.
Dentro del local, reconocí al Sr. González y a don David Cortéz Arce. Me regañé diciéndome para mis adentros que estaba ahí para presentar un libro y no para fanear, así que reprimí mis impulsos de acercarme y pedir una foto. Lo lamenté más tarde. En tanto, repetía en silencio el texto que preparé para esa tarde.
El momento llegó y la tercera llamada nos hizo avanar hacia el fondo de Venas Rotas, Ruín presentó a Jorge Tadeo que hizo una brevísima presentación de su trabajo explicando las razones del proyecto, saludando a los que participaron y explicando que no importa que no estén los que no quisieron participar. Cero mala vibra. Ruín Andrade leyó la introducción que escribió. A mí me sudaron las manos y de pronto se me olvidó lo que según había memorizado. No recuerdo nada de lo que dije y únicamente veía al Sr. González impávido. Siguieron Verónica Miranda, Alonso Vidal, Rafael Maya y Rafael Uzcategui, activista venezolano que ofrece un panorama del movimiento punk en su país. Ruín hizo un paréntesis para presentar al equipo de Editorial Escombros cuya labor en la edición de este material es impecable.
Al terminar la presentación tomé la decisión de retirarme. Todo estaba dicho. Nada que perder es un libro que todos los punks, melómanos, hisotiradores musicales, críticos y curiosos deben leer.
*Si algún día tienen la oportunidad de acudir a una presentación de un libro en la que yo participe, desaprovéchenla. Nunca digo nada importante.


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