miércoles, 9 de abril de 2025

Conciertos, boletos caros y fraudes

Cuando supe que La Maldita Vecindad, o lo que de ella queda, se presentarían en mi comunidad rural, también supe que no iba a ir. Me caen bien, me sé algunas de sus canciones (las del álbum El Circo), pero me cansa escuchar los panfletos de Rocko Pachucote. A decir verdad, la razón principal es porque se presentarían en un chiquero que han puesto de moda para semejantes eventos.

Por no dejar entré a ver los precios: $1500, $1200 y $900. ¡Ah, no mames! ¿Revivieron a Sax o qué? Si en lo más recóndito de mi pensamiento existió la posibilidad y las ganas de ir a escucharlos, definitivamente, los precios me ahuyentaron.

Una morra me tildó de pobre, pero ella no sabe que mi fortuna tiene dispuesta una partida con la que puedo invitarle su boleto, el de su chaperón y el de tres amigas, además sus tragos y sus cenas, sin problemas. El detalle es que no se me da la gana pagar esas cantidades por un grupo que me va a dar menos que lo que ofreció en sus toquines de la década de los noventa. Por si fuera poco, expresar mi descontento, es mi derecho y también mi regalada gana, así que se lo hice saber.

Bastaba con entrar a la página que ofrecía los boletos para saber que la venta iba mal. Lo celebré. El público merece ser tratado con dignidad y es claro que el precio no te la da. Días después el costo de los boletos bajo considerablemente: $1000, $900 y $600. Aún así no pagaría ni los $600 por verlos.

El concierto se llevaría a cabo el pasado 5 de abril. Medios locales lo celebraron y alguno hasta lo promocionó como parte de los festejos por el 52 aniversario del municipio. ¡No mames! ¿Qué ayuntamiento festeja su quincuagésimo segundo aniversario, que por cierto es hasta el mes de julio? Creo que el despistado confundió el natalicio del municipio con los 40 años del surgimiento del grupo.

El caso es que el sábado 5 de abril pasado, decidí invertir mi tiempo y dinero en algo mas productivo: comer paletas de hielo, sentado en la banqueta de mi casa mientras veía a mis vecinos pasar.

Hoy me entero que el magno evento no se llevó a cabo y que los organizadores lo pospusieron para el día 3 de mayo. Me vino un dejavú. Eso ya lo hemos visto otras veces, en ese mismo sitio o el que se encuentra a unos metros. La más reciente con un festival llamado El Zorro que nunca se llevó a cabo aun cuando Molotov lo promovió hasta el cansancio en sus entrevistas en radio y televisión. No hubo reembolso y los organizadores prometieron hacer válidos los boletos en otro festival (creemos que fue el Festival Amigo), pero nunca pasó. Entonces también se habló de problemas en la logística, argumento que justifica el cambio de fecha en esta ocasión.


En las redes sociales del evento así como en el enlace que lleva a la compra de los boletos, ya hay quienes hablan de fraude. Esta práctica ya se está haciendo habitual. ¡Qué lamentable!

Ni pedo, pero se les está di y di...

Nota: al momento de redactar este texto me entero que los boletos siguen bajando de precio. Ahora el más caro está en $800. ¿El grupo estará enterado de esta situación? No creo, a ellos -imagino- ya les depositaron su adelanto.

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